VÍDEO DE PRESENTACIÓN DEL CURSO “INTELIGENCIA EMOCIONAL EN NUTRICIÓN Y SALUD”

Hola!!

Desde el equipo de Nutritional Coaching, hemos preparado un nuevo curso: INTELIGENCIA EMOCIONAL EN NUTRICIÓN Y SALUD.

El curso, va dirigido, principalmente a los profesionales de la nutrición y salud. Pretende dotar a sus participantes de herramientas y estrategias de inteligencia emocional para mejorar sus competencias en ese ámbito y también en las de sus pacientes.

A continuación podéis ver un vídeo donde lo explico.

Espero que os guste. Un saludo!

 

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TRES LIBROS

tres llibres

Para mí, verano y  vacaciones son buenos momentos para descubrir libros. Os presento tres, que he ido comprando últimamente.

emocionariEMOCIONARIO

Este libro, editado por Palabras Aladas, nos propone un itinerario por las emociones. Es un libro que nos aporta definiciones sencillas sobre las emociones y las va encadenando entre sí a través de relaciones antagónicas. Utiltza un lenguaje sencillo, adecuado para los niños y de esta manera ayudarles a ampliar su vocabulario emocional. Puede ser un buen libro de consulta en las aulas de primaria y utilizarlo a la hora de presentar las emociones en clase. Cada emoción va acompañada de una ilustración que permite relacionar emoción – imagen. La misma editorial ha elaborado unos materiales para trabajar el libro en el aula.

Educar asombroEDUCAR EN EL ASOMBRO

Este libro de Catherine L’Ecuyer, casi no necesita presentación ya que está teniendo mucha difusión. Editado por Plataforma Actual, nos propone entender la educación del niño desde el descubrimiento, desde la sorpresa ya que, como nos dice la autora, cuando un niño llega a este mundo todo le es nuevo, todo lo ve por primera vez, y por tanto es básico que en su educación podamos mantener este espíritu, el espíritu de la curiosidad, del “asombro” como nos dice la autora. Os adjunto una entrevista que le realizó en Carles Capdevila, el pasado 16 de agosto en la contraportada del diari ARA. L’Ecuyer ara

cerebroENTRENA TU CEREBRO

La neurociencia es una disciplina que encuentro muy interesante. Desde hace un tiempo voy buscando libros sobre este tema. “Entrena tu cerebro” nos presenta la neurociencia desde una vertiente práctica, divulgativa y amena. Nos propone pequeñas acciones a realizar para que podamos sentirnos mejor, sobre todo a nivel emocional. Saber cómo funciona por dentro nuestro cerebro y de qué manera podemos ayudar a que aún funcione mejor es uno de los objetivos que se plantea este libro. Escrito por Marta Romo, toda una experta en neurociencia e Inteligencia Emocional y  publicado por Alienta Editorial.

Ya me diréis que os parecen estas propuestas y si últimamente habeis descubierto alguna lectura interesante, comentadla por aquí!

¡Elijo yo!

Desde el pasado día de Reyes tengo en casa el libro “aplícate el cuento” de Mercè Conangla y Jaume Soler (Fundación Àmbit)

Es un libro delicioso, lleno de pequeños escritos y cuentos de los autores. Como muy bien nos explican en la introducción: “aplícate el cuento, es nuestra propuesta enmarcada en la línea de Trabajo de la Ecología Emocional y se dirige a toda aquellas personas que han elegido ser parte de la solución de la Humanidad en lugar del problema” .

Mi propuesta de hoy es mostraros uno de los pequeños cuentos que hay en este libro.

SOY  YO  QUIEN  DECIDE

Explica el columnista Sidney Harris que, en una ocasión, acompañó a un amigo suyo a comprar el periódico. Al llegar al quiosco su amigo saludó amablemente al vendedor. El quiosquero, en cambio, respondió con modales bruscos y desconsiderados y le lanzó el periódico de mala manera. Su amigo, no obstante, sonrió y pausadamente deseó al quiosquero que pasase un buen fin de semana. Al continuar su camino, Sidney le dijo:

– Oye… ¿este hombre siempre te trata así?

– Sí, por desgracia.

– Y tú, ¿siempre te muestras con él tan amable y educado?

– Sí, así es.

– Y ¿me quieres decir por qué tú eres tan amable con él, cuando él es tan antipático contigo?

– Es fácil. Porque yo no quiero que sea él quien decida cómo me he de comportar yo.

Me queda con la última frase del cuento. Debo ser yo quien elija como comportarme. Genial, esta es una gran meta y creo que hay que trabajarla. A menudo escucho frases como: “con lo contento que estaba hoy…. pero al cruzarme con “fulanito” me ha entrado un mal rollo…””

Me pregunto:

  • tan importante es “fulanito” para cambiar mi percepción del día?
  • Es beneficioso para mi dejarme influenciar por el estado de ánimo de los otros?
  • Tengo recursos para escoger cómo sentirme?

Es básico decidir como quiero vivir cada día, se podría empezar cuidando los pequeños momentos del día a día…

Viktor Frankl, en su libro “el hombre en busca de sentido” nos dice:

“independientemente de lo que nos pase, de las circunstancias que nos encontremos, tenemos el derecho a decidir cómo vivirlas”

“… sube a la barca, con tu equipage y recuerda que la vida es tuya”

Lluís Llach (Tinc un clavell per a tu)

Conflictos en el aula: Factores de indisciplina

Hace un tiempo colgué una entrada sobre la gestión de conflictos en el aula. Ahora, en esta nueva entrada analizaré algunas de las causas de estos conflictos  que pueden acabar convirtiendose en factores de indisciplina.

Por qué nuestro alumnado causa conflictos en el aula?

A partir de este planteamiento puedo buscar justificaciones al comportamiento del alumnado. Su mal comportamiento es debido a que su familia tiene problemas, porque ha perdido la motivación, porque la sociedad actual no favorece el aprendizaje con esfuerzo ….

Y si cambiamos el planteamiento de la pregunta: ¿Para qué tiene este comportamiento en el aula?

O sea, ¿qué nos están diciendo nuestros alumnos con su actitud?

Entre otras cosas, nos están haciendo ver que:

  • Se aburren en clase
  • Ven la incompetencia del docente
  • Tienen pereza y notan la nuestra
  • No les gusta que les imponguemos las cosas porque si
  • Se sienten mal si los despreciamos
  • Necesitan tener unos límites claros

Ante este listado podemos investigar diferentes caminos para hacerle frente:

  • Si el alumnado se aburre será por falta de interés. ¿De qué manera puedo hacer las clases más interesantes? ¿Cómo puedo conseguir que mi alumnado se implique en la clase? Se sienta protagonista de su aprendizaje?
  • La incompetencia del docente se suple con competencia. Una competencia que además de incluir la materia de la que es especialista, tiene que aportar herramientas y recursos para gestionar el grupo.
  • La pereza necesita la motivación. Nosotros somos el motor y si nosotros, los docentes, vamos a medio gas los alumnos también.
  • Una buena manera de disminuir la comunicación autoritaria e impositiva del docente es usar el diálogo. Dejar ver a nuestro alumnado que no somos portadores de la verdad absoluta y que necesitamos su opinión y colaboración para construir juntos el aprendizaje en el aula.
  • El desprecio se puede mostrar de muchas maneras, no hace falta que sea a partir de la agresividad y las faltas de respeto y descalificaciones. A veces ignoramos a alguien de manera inconsciente, o lo dejamos con la palabra en la boca o no podemos atender su demanda …. ¿Qué puedo hacer? Cuando me doy cuenta que esto me ha pasado puedo buscar a la persona y comentarle, hacerle ver que no ha sido intencionado sino que en aquel momento no podía atenderlo que ya buscaremos juntos un espacio para hacerlo.
  • Los límites. Dentro del aula el alumnado tiene que saber cuáles son las reglas de juego. A veces las damos por supuestas ya que llevan un tiempo en el centro, etc … Creo que es bueno recordarlas y consensuarlas.

Me gustaría que esta reflexión te invitara a buscar maneras de vivir mejor nuestra vida en el aula!

Educación Emocional en las escuelas

El otro día, mirando el facebook encontré un enlace a una entrada en el blog de Eduard Punset titulada “Finalmente, educación emocional en los colegios“. Esta entrada se hace eco de la aplicación de un programa de educación emocional en unas escuelas españolas. El programa que aplicarán ha sido desarrollado en Estados Unidos y entre otros han participado Linda Lantieri y Daniel Goleman y está avalado por Casel (Collaborative for Academic, Social and Emotional Learning)

Os recomiendo especialmente que dediqueis unos minutos a ver el vídeo que la acompaña. Es una filmación que nos enseña las ventajas de incluir la educación emocional en la escuela. Y de qué manera se está aplicando.

Pienso que la educación emocional debe ser uno de los faros de la educación, debe ser el gran eje transversal desde la guardería hasta el Instituto. A pesar del título de la entrada del blog de Eduard Punset, que da a entender que ahora se inicia la aplicación de programas de educación emocional en las escuelas, existen muchos centros educativos que llevan años trabajando este tema. Quizás de una manera menos sistematizada o quizás sin hacer demasiado ruido, pero con buenos resultados sobre todo en la convivencia dentro y fuera de la escuela, y en el bienestar tanto de los docentes como del alumnado.

Por lo tanto, poco a poco, sin prisa pero sin pausa la educación emocional está entrando en los centros educativos gracias al buen trabajo de un gran grupo de profesionales de la educación.

Como dice Linda Lantieri en el vídeo. “La educación emocional propone educar el CORAZÓN igual que estamos educando la MENTE“. Es una educación imprescindible.

Un cuento sobre la ira

El passado 17 de julio, leyendo el suplemento “es” de La Vanguardia encontré un artículo muy interesante de la coach Irene Orce titulado “Dominar la emociones”.

En este artículo había un cuento que os escribo a continuación.

“Se cuenta que un niño estaba siempre malhumorado y cada día se peleaba en el colegio con sus compañeros. Cuando se enfadaba, se abandonaba a la ira y decía y hacía cosas que herían a los demás niños. Consciente de la situación, un día su padre le dio una bolsa de clavos y le propuso que, cada vez que discutiera o se peleara con algún compañero, clavase un clavo en la puerta de su habitación.

El primer día clavó treinta y tres. Terminó agotado, y poco a poco fue descubriendo que le era más fácil controlar su ira que clavar clavos en aquella puerta. Cada vez que iba a enfadarse se acordaba de lo mucho que le costaría clavar otro clavo, y en el transcurso de las semanas siguientes, el número de clavos fue disminuyendo. Finalmente, llegó un día en que no entró en conflicto con ningún compañero.

Había logrado apaciguar su actitud y su conducta. Muy contento por su hazaña, fue corriendo a decírselo a su padre, quien sabiamente le sugirió que cada día que no se enojase desclavase uno de los clavos de la puerta. Meses más tarde, el niño volvió corriendo a los brazos de su padre para decirle que ya había sacado todos los clavos. Le había costado un gran esfuerzo.

El padre lo llevó ante la puerta de la habitación. “Te felicito”, le dijo. “Pero mira los agujeros que han quedado en la puerta. Cuando entras en conflicto con los demás y te dejas llevar por la ira, las palabras dejan cicatrices como estas. Aunque en un primer momento no puedas verlas, las heridas verbales pueden ser tan dolorosas como las físicas. No lo olvides nunca: la ira deja señales en nuestro corazón”.

Una de las cosas que me llevo de este cuento es el daño que hacemos a los demás con nuestros ataques de ira y rabia. Aunque después lo solucionemos siempre quedará una marca…Pienso que es básico saber regular nuestras emociones y conocer las consecuencias que tienen cuando se nos “descontrolan”.